Logo Reddes
14 May 2014

Cuantificar los beneficios económicos de la formación en las empresas es difícil, pero sí, se puede, y es nuestro objetivo profesional, darlo a conocer. Además de esto, los costes de la formación cuentan como gasto ofreciendo beneficios fiscales para la empresa en el impuesto de sociedades o irpf.

Quiero demostrar que un desarrollo de las competencias, técnicas o emocionales, incide en los resultados empresariales.

 

Por ejemplo:

El supervisor o directivo de línea es el que debe satisfacer un clima laboral adecuado para que el empleado desarrolle  su labor con interés; la presión, los malos tratos, las coacciones o las vejaciones, no son, en absoluto, factores desarrolladores de un eficiente desempeño. Posiblemente alcanzarán las metas productivas  exigidas, pero los costes en absentismo y en “autismo” laboral, aunque han disminuido por el efecto de la crisis, no por un cambio en la gestión de personas, continúan siendo elevados si nos comparamos con países con altos índices de productividad.

 Formar a estos responsables en competencias básicas, asertividad, autoestima o empatía, y en metacompetencias específicas, comunicación, orientación al cliente interno, colaboración o trabajo en equipo, son los fundamentos de una gestión de equipos en el que el compromiso y la motivación son los conductores del clima laboral.

 

 

Fuente

Sobre el autor

Hacer un comentario

*

captcha *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.