Logo Reddes
23 Sep 2015

El cambio organizacional se hace cada vez más necesario ante un paradigma empresarial tan cambiante como el actual. Probablemente los recursos de gestión que se han utilizado hasta el momento estén ya obsoletos y sea necesario implementar una serie de cambios internos para poder sobrevivir y mejorar.

La gestión del cambio es un proceso necesario para el correcto funcionamiento de la empresa que le permite adaptarse al entorno para alcanzar el éxito. Este proceso ha de emprenderse desde dentro.

Como decía Alexei Tolstoi, “Todos piensan en cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo”. Para mejorar a nivel personal necesitamos ponernos en perspectiva y conocer muy bien quienes somos y dónde nos encontramos. Lo mismo pasa en el ámbito empresarial: para gestionar el cambio es necesario detectar cómo está nuestra empresa en primer lugar.

Para ello, debemos analizar una serie de factores clave como cuáles son los valores de la organización, si los empleados se sienten identificados con ellos, si la repartición de tareas es adecuada, si los canales de comunicación son adecuados, etc. Es decir, recabar toda la información necesaria para emprender un proceso de optimización a todos los niveles que logre mejorar la eficiencia de la empresa.

Este proceso comienza por conocer las características que definen a la empresa en todos sus niveles, es decir, conocer su estructura. Posteriormente, se debe determinar a dónde se dirige la compañía, qué se quiere conseguir. Una vez se haya replanteado la cultura de trabajado en la empresa, se deben prever las posibles complicaciones o resistencias que se puedan plantear a la hora de implementar los cambios. Con todo el proceso definido, el último paso sería comunicarlo al resto del equipo, efectuar los cambios y mejoras y alcanzar el éxito.

Sobre el autor

Hacer un comentario

*

captcha *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.